jueves, 5 de junio de 2014

MUJERES TRANSGÉNERO SE ENFRENTAN A QUITO.



Todas dicen lo mismo: que desde chiquitas sintieron una inclinación por el mundo de las niñas, que se sentían niñas. Pero por haber nacido hombres, crecieron obligadas a comportarse como se espera de ellos. Unas pocas afortunadas pudieron manifestarse como eran sin exponerse al rechazo de sus familias y su medio social. La gran mayoría tuvo que esconder por muchos años su deseo de travestirse y de convertir su cuerpo hacia las foras femeninas. A unas siempre se les notó, y desde la escuela fueron el niño al que todos señalaban y agredían por afeminado. Otras aprendieron a ocultarse muy bien y así esquivaron la discriminación mientras pudieron.

Hasta 1997 estuvo vigente en el Ecuador el Artículo 516 del Código Penal, que condenaba la homosexualidad y el travestismo, y no por ello los gays, las lesbianas, las trevestis y transgénero dejaron de existir. A pesar de la persecución y los abusos de poder polical, no desaparecieron ni tampoco se “corrigieron”. ¿Por qué? Porque las personas no son defectuosas ni pervertidas. Es el modelo de la sexualidad aceptable, la norma heterosexual, lo que se queda corto ante la realidad: la diversidad de las orientaciones, deseos, prácticas y experiencias sexuales y las identidades de género.

Los padres y madres esperan que los niños se comporten como niños y las niñas como niñas. Esperan, además que sean heterosexuales. Y las Escuelas no están preparadas para niños que se enamoran de otros niños o niñas que se enamoran de otras niñas. Y en los colegios simplemente no se puede ser afeminado. Esa es la vida real. 

¿Cómo se puede vivier en el ocultamiento?

¿Cómo se hace para callar la necesidad y las ganas de ser quien eres? , ¿Como es fingir que eres hago que te rehúsas a ser?

“Si un chico se manifiesta trans desde la niñez, eso le frena mucho el acceso a la escuela, al colegio, y peor aún a la universidad. Está destinado a no tener educación.

La injusticia cometida contra las trans es una especia de castigo social por ser lo que son. Las agresiones verbales terminan en crímenes de odio. La mayoría de trans mueren de soledad, de rechazo, de pobreza, de serios problemas de salud o asesinadas.

La discriminación las destina a no educarse, a no acceder dignamente a los servicios de salud, a no tener trabajo, a todos los derechos que los heterosexuales tienen garantizados sin que nadie los ponga en duda. Ahora, por lo menos el Estado reconoce su nombre femenino en la cédula de identidad. Pero siguen haciendo fila con los hombres en las voaciones o tratadas con asco por usar los baños para mujeres. Estan en medio de la nada. Tratando de crar un mundo que reconozca su lugar y su existencia. Pero todavía sigue siendo difícil.

Como dice Rachel Erazo “Las Trans somos varones que renunciamos al privilegio de ser varones. Eso debe tener un castigo. El sistema machista dice que si nenuncias a tu derecho de mandar y dominar entonces vas a ser dominado., porque te estás degradando al pertenecer al género débil. Entonces debes ser tratada igual o peor que una mujer.

CHICAS OCULTAS TRANSITANDO A LA LUZ.
Cuatro mujeres transgénero se enfrentan a Quito.
Por María Elena Dávila
Fotografías: Martín Jaramillo.
Publicado en Revista Q – Mayo 2010.

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