jueves, 5 de junio de 2014

EL PRECIO DE LA VISIBILIDAD TRANS



Rashell repite que no le gusta liderar, que lo que siempre le ha gustado es estar detrás de los procesos. Dice que el liderazgo le cogió de golpe, por que lo tomó como un servicio a la comunidad; que nunca le ha gustado hablar en público, pero que por el activismo le ha tocado. 

En el 2000 salió del clóset. Renuncio al trabajo que tenía porque cada vez le era más difícil vestirse con ropas masculinas. Su involucramiento y trabajo en FEMIS le permitió independizarse de su familia, pues no quería exponerla a la discriminación de la gente que antes la conocía como chico y que ahora tendría que conocerla como chica trans.

En el 2004 empezó a trabajar en ALFIL y fue elegida presidenta de la nueva directiva. En el 2005 organizó el primer congreso transgéro y en el 2006 se conformó la Red Trans del Ecuador, con quince grupos de siete ciudades.

Cuando le pregunto por el VIH en la población trans, inmediatamente me habla de la autoestima. Muchas trans pasan por largos momentos de depresión, de una gran indiferencia por su vida, pues no se sienten amadas. Al final el VIH es solo otra razón para morir. Por otro lado, el trabajo sexual, que tiene una demanda camuflada e hipócrita, es una oportunidad de ingresos, pero también de riesgo de infección.

El ambiente de la calle, el consumo de alcohol y otras drogas deshinbidoras contra el frió y la violencia, hacen que el uso del preservativo quede en segundo plano. El problema de la autoestima se muestra también en el uso indiscriminado de productos nocivos para el cuerpo, como siliconas y aceites, que han sido causa de muchas muertes.

“Tu puedes vernos contentas, felices, alegres, y por dentro es otra realidad. Eso nos ocurre a todas las trans sin excepción, incluso a las que tenemos a nuestra familia que nos quiere y comprende. Las de clóset sufren porque no pueden manfiestar su deseo y es una amargura. Llegan a la ancianidad sin haber cumplido su deseo toda la vida.

Y aquellas que lo expresamos tenemos que pagar el precio de esa visibilidad que es el rechazo de la gente. A veces una mirada te hace acordad de que la gente esta diciendo que eres anormal. Esas miradas son matadoras.

CHICAS OCULTAS TANSITANDO A LA LUZ.
Cuatro mujeres transgénero se enfrentan a Quito.
Por María Elena Dávila
Fotografías: Martín Jaramillo.
Publicado en Revista Q – Mayo 2010.

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